11.7.08

Entrevista a Santiago Martorelli

Entrevista realizada al Cro. Santiago Martorelli. Secretario de Org. Nacional del Movimiento Evita y Jefe de Gabinete de la Municipalidad de La Plata.

En la última parte del año pasado, entramos en una disyuntiva muy profunda, donde los distintos sectores sociales, los sectores populares, que han sido siempre los sectores más postergados (sobre todo a partir de la implementación del modelo neoliberal) y a partir de una recomposición salarial con políticas de inclusión, de integración que hubo en los años del gobierno kirchnerista, empezó a reclamar una profundización del modelo, una profundización de sus ingresos. Y eso por supuesto que entró en una fuerte tensión con aquellos actores sociales que fueron, son, los dueños de la Argentina desde 1880 en adelante (que nosotros caracterizamos siempre como la oligarquía terrateniente de éste país) que intentó mantener, intentó defender los privilegios y centralmente una posición de acumulación de riqueza y de ingreso muy fuerte.
Esto comenzó a generar una tensión muy fuerte que obligó al Estado a intervenir. El Estado venía teniendo una política hacia el campo fuerte, a través del esquema de retenciones fijas que permitió generar un nivel de ingresos al Estado importante de esa manera no solamente garantizar mayores niveles de distribución del ingreso, sino que el Estado a partir de las reservas y de la posibilidad de intervenir en la economía, producto de tener un margen importante, una caja fuerte, empezó a intervenir más decididamente y a tener políticas activas en ésta tensión que se había generado.

Frente a ésta disyuntiva, el gobierno, naturalmente –porque éste es un gobierno nacional y popular- intervino en función de muchos de los recursos que residen en la Argentina como producto de ser una de las praderas mas fértiles del planeta y también alentada por el aumento de los precios internacionales de los alimentos lo que intentó hacer es sacar un tajada a ésa oligarquía que procura la concentración del capital y distribuirla entre los sectores de menos recursos. Cuando esto se produjo, naturalmente los sectores del campo apelaron a distintos métodos para intentar evitarlo. El más conocido es el lock-out patronal, ésta idea de bloquear las rutas, generar desabastecimiento, provocar inflación y de esa manera desestabilizar el gobierno a partir del malhumor social y el descontento que esto genera. Apropiándose no solamente de la renta que genera el campo en la Argentina, sino además apropiándose de las rutas y el control, a partir de la fuerza, de la circulación de los bienes de consumo y los bienes de capital, lo cuál es una barbaridad. Pero también apelaron a otros métodos. Uno lee los diarios de hoy y ve que los organismos, por ejemplo el ONCCA (Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario) denuncia la evasión de los principales pools de siembra, que cuando se alertaron que iba a ver un aumento en las retenciones móviles compraron certificados de exportación, lo que se llaman cartas de porte, a un valor de retenciones determinado para garantizar la exportación con posterioridad a la resolución de las retenciones móviles a un valor menor que el vigente. Eso es una clara maniobra de evasión.

Después, por otro lado, éstos pools de siembra comenzaron a generar no solamente el terrorismo que implica el bloqueo de las rutas sino otro tipo de terrorismo que es apretar a todos aquellos que están alineados en el circuito de la producción generado en Argentina a partir de la expansión del monocultivo de la soja, planteando claramente que el aumento de las retenciones móviles se desplaza siempre hacia el eslabón más débil.

¿Qué es lo que provocó esto?
Provocó que todo ése circuito, desde aquél que arrienda las tierras como aquél que las produce, como aquél que exporta, estuviera alineado en una misma posición.Todo esto es la respuesta que tienen esos sectores cada vez que se les afecta sus intereses. Lo más preocupante en éste termino es que no se reduce a una reivindicación sectorial sino lo que está reclamando toda ésta movilización generada desde la oligarquía mas rancia y mas jodida de éste país tiene que ver con frenar un proceso de desarrollo político que tiene como objetivo central generar un modelo de país que se base centralmente en la industrialización. Es decir, construir otro polo de la economía que les dispute la rentabilidad a los sectores que se vienen llevando la riqueza de la Argentina, y que eso genere mayor empleo y por lo tanto mayor distribución y el crecimiento del mercado interno, que a éstos sectores no les interesa porque tienen los ojos puestos en la bolsa de cereales de Nueva York o de la Unión Europea.

CONSENSO DEL CAMPO
Creo que éste conflicto, producto de distintos factores pero me parece centralmente como productote de, todavía, la falta o las dificultades para construir una política agropecuaria intensiva desde el estado nacional que plantee no solamente un cuestionamiento al monocultivo de la soja sino además un proyecto de desarrollo en el campo que se enlace o que se articule con un proyecto de desarrollo nacional, un proyecto de desarrollo del país, la falta de éstas políticas me parece que genero no solamente una notable desinformación sino un desplazamiento muy fuerte de otros sectores del campo que hoy cada vez tienen menos voz.
¿Quiénes son los que no se escuchan hoy en el campo y que hacen que se produzca éste reduccionismo?
El campo son los productores de soja y a lo sumo de maíz, trigo y girasol. No hay otra producción. Me parece que los convidados de piedra, los desplazados, los marginados de ésta discusión son quienes viven y habitan en el campo y quienes producen centralmente para el consumo del mercado interno que son los campesinos, los verdaderos campesinos que tienen 100 hectáreas, 50, 25 o 5 y la trabajan con sus familias que viven allí, que ahí tienen sus raíces, que ahí se afincan y que producen para el mercado interno. No se les ocurre producir para la exportación. Producen para las economías regionales.
El que exporta tiene una renta monstruosa. El nivel actual de rentabilidad del campo está por un 42% más que el año pasado. Aún deduciendo las retenciones. Un disparate.

¿Qué es lo que sucede con el algodón en la Argentina?
En la Argentina hubo una zona, una productora muy importante de algodón que logró abastecer más que el mercado interno, incluso llegó a exportar, y hoy está en franca desaparición. O con el azúcar o el poroto negro, las legumbres en general. O que es lo que sucede con el cordón verde que rodeaba al Gran Rosario, o que rodeaba a La Plata. El cordón verde es la producción frutihortícola, o con las flores, las manzanas, las peras, los cítricos del Litoral.
¿Qué es lo que sucede? ¿Dónde están los productores o los pequeños productores o los agricultores familiares para intervenir en ésta discusión?
Entonces, la preocupación es para quién construimos la política agropecuaria o la política del campo. Si la política del campo se tiene que amoldar a los intereses de los grandes grupos sojeros que no producen para llenar la panza de los argentinos sino para exportar al exterior y llenarse los bolsillos de un grupo muy reducido de productores, entre comillas, agropecuarios. Y ésta discusión me parece que todavía no está resuelta. Y ésta es la discusión central que hay que dar. Las organizaciones campesinas, los trabajadores rurales, aquellos que trabajan en las economías regionales me parece que son las voces acalladas de éste debate.
¿Dónde y cómo se puede generar ese debate?
Yo creo que hubo algunos intentos importantes. A fines del 2006, si mal no recuerdo, o a mediados de 2006 hubo una reunión muy importante en Parque Norte, auspiciada por el gobierno nacional, que se llamó el “Foro de Cultura Familiar” (FCF) que tenía como objetivo debatir cuáles eran las políticas públicas para el sector agropecuario que podían llegar a completar el mapa del cultivo y del desarrollo del campo en la Argentina. Cómo meter éste sector en la mesa de debate. La verdad que las conclusiones del FCF fueron extraordinarias y tuvieron como objetivo plasmarse en las políticas de Estado. De ahí surgió la idea de construir la Subsecretaría de Desarrollo Sustentable de Cultura Familiar. Éste debate se tiene y se puede instalar desde las organizaciones campesinas. Ahora, a medida que no es tomado desde el Estado es difícil que se instale, que se reproduzca, que crezca y que se organice territorialmente, porque son sectores que lejos de haber acumulado han desacumulado, desandado, han perdido, retrocedido. Entonces el Estado tiene ahí para fortalecer. Hubo una decisión política del gobierno nacional que finalmente, producto del vértigo, de los días y de los acontecimientos no se pudo concretar. Yo creo que esto es una herramienta central para meter a estos sectores en el debate, y el Estado ha ido asumiendo éstos desafíos. Los desocupados, los sectores sociales no estaban integrados en el debate del proyecto de país que queremos. El Estado Nacional ha tenido una política hacia eso. Las mujeres estaban marginadas en el debate en torno a su sexualidad, en torno a la cuestión de la violencia familiar.
El Estado generó políticas para integrarlas a este debate. Lo mismo sucedió con los niños. Las políticas efectivas en torno a la niñez que se han dado, han tenido a ir considerando cómo el Estado interviene para resolver y saldar ésta problemática. Así con un montón de sectores. Con los jubilados, con los ancianos ha habido políticas activas. Tal vez, esto que nosotros decimos, sigue sucediendo. Esta idea que nosotros estamos al filo de la navaja, en un equilibrio muy fino. Porque estamos en una etapa de transición y como caracterizamos a esa etapa.
Yo siempre digo que estamos en una realidad donde administramos un modelo que sigue sembrando injusticia y a la vez, tenemos que construir el poder para transformar ese modelo. Estamos de los dos lados de la contradicción. Estamos aquellos que militamos para transformarlo pero a la vez lo estamos administrando.
Vos me preguntabas en torno a la gestión. Yo soy un militante que va contra la injustita. Ahora, también soy, dentro de mi responsabilidad institucional, parte del Estado que sigue generando pobreza, que sigue generando falta de educación, que sigue sembrado injusticia por todos lados. ¿Se puede hacer de otra manera?. La realidad se transforma desde el Estado. Lo importante es lograr que los actores sociales mas marginados, mas excluidos de la discusión sean parte de éste debate y que los actores sociales centrales para construir el país teniendo en la cabeza el desarrollo estratégico de un modelo nacional sean parte central. Nosotros podemos construir un modelo de país sin que los trabajadores sean núcleo central de todo este proceso. En fin, ¿como hacemos para construir un modelo agropecuario sin que los trabajadores sean parte central de esto, sin que las economías regionales sean parte central? Y si no pensamos un modelo de país para Buenos Aires, Córdoba, Santa Fé y un pedacito de Entre Ríos. ¡Y chau! Todo el resto de Argentina le bombardeamos arroz con aviones, como hacían en Vietnam o hacen éstos que se jactan de discutir los alimentos en todo el mundo en África. En realidad, lo que nosotros queremos pensar en un proyecto nación, un proyecto para toda la Argentina.
¿Con Jujuy como pensamos una política agropecuaria? ¿O no tiene que ver política agropecuaria?
Tiene que haber. ¿Como hacemos para que aquellos pequeños productores sigan manteniendo sus raíces, sus tradiciones? ¿Que hacemos con las comunidades aborígenes? También tienen centralmente producción agropecuaria, no viven de otra cosa. Las condenamos a vivir de la recolección, de la caza y de la pesca. Los retrotraemos a la etapa precolombina.
Entonces, acá el problema es que discutimos un modelo de país. O construimos un modelo de país con mayor nivel de justicia social para todo el territorio nacional y para todas las economías regionales o construimos un modelo de país para tres vivos que se siguen llevando toda la torta que se produce en la Argentina. Y el gobierno nacional marcó un límite. Dijo: está bien, ¿las condiciones internacionales benefician para la exportación de alimentos procesados o materias primas? Perfecto. Mantenemos un precio del dólar que beneficia además a las exportaciones pero parte de esa riqueza se distribuye para todos los argentinos. Además lo dice la Constitución. ¿A quién le pertenece el suelo y las riquezas de la Nación? ¿Le pertenece al tipo que compra una vez en una transacción inmobiliaria un pedazo de suelo? Eso hay que cambiarlo.

Cuando era chico iba a la escuela y me habían enseñado, eso es lo que he aprendido y me costó aprenderlo, que la Argentina estaba dividida en provincias. Las provincias estaban divididas en partidos, o en ciudades o departamentos, según la provincia que sea. Y todo eso, daba la Argentina. Y eso me entró en crisis cuando me hice una pregunta muy profunda. Fue la primera vez que volé en avión sobre la provincia de Buenos Aires. Yo pensé que era mentira que estaba dividida en provincias. Éste sistema que se generó en 1880, había dividido en país en provincias, es decir que esas provincias estaban pensadas en espacios regionales para beneficio de los habitantes que vivían en esa zona. Me di cuenta que estaba dividida en lotes, y que la tierra tenía dueños y no eran los argentinos. Eso es lo que hay que poner en crisis. Porque nosotros desplazamos a los indios, después desplazamos a las provincias a los negritos, ahora desplazamos a los desocupados y a los excluidos, desplazamos ahora a los campesinos… y eso es lo que hay que frenar. Esa diáspora permanente de los argentinos para que los pools de siembra tengan como un campo de billar las praderas argentinas y para pasar la máquina para que no termine de trabajar a la mañana, al mediodía, a la tarde y, después, todo al exterior y nuestros hermanos, nuestros compatriotas que se están muriendo de hambre “que se caguen porque son vagos, porque son negros, porque son cabecitas”Éstos sectores conducieron el Estado.
El Estado expresaba sus intereses. El estado expresa intereses. No es cierto que el Estado es un Estado neutro. Está más allá de las contradicciones sociales. Lo que les molesta a estos sectores es que el Estado no exprese sus intereses, que exprese los intereses de las mayorías populares. Y no es que los está condenando a que se vayan de las praderas fértiles de la Argentina. Porque no es así. Está diciendo que las riquezas que están teniendo ustedes le tienen que servir para construir un proyecto de país que integre a todos los argentinos.
¿Tan difícil es de entender?
No es difícil de entender.
Recuerdo que una vez, una intervención de Cristina en la Casa de Gobierno, que la verdad ha definido en términos muy claros cual es la contradicción que se expresa en éste conflicto, y a partir de alguna intervención que ha tenido ahí algún miembro de la Iglesia en la Argentina planteó que el pero de los pecados capitales era la avaricia. Y yo creo que estos sectores son profundamente avaros. La carrera de enriquecimiento que han tenido es voraz. Y no es voraz sobre nuevos ingresos, sino es voraz porque va aplastando cráneos de otros argentinos. Eso hay que detenerlo. El Estado tiene que intervenir. El desabastecimiento, ¿Qué es si no es un apriete?. El bloqueo patronal, el cese de comercialización de granos, ¿Qué si no es un apriete?
Las amenazas de desestabilización permanente, las acusaciones al gobierno nacional. Y después, nosotros reconocemos los que están detrás de la mesa de enlace. No es nuevo para nosotros. Detrás está la Sociedad Rural. ¿Qué podemos esperar de la Sociedad Rural, que tuvo como hijo dilecto a José Alfredo Martínez de Hoz? Responsable del genocidio que no solo militar que se generó durante la dictadura sino genocidio económico. Tal como plantea Walsh, ¿no?.
¿Qué podemos esperar de esa entidad que siempre representó los intereses de los sectores mas concentrados de la economía? ¿Qué podemos esperar de CRA (Confederación Rural Argentina), que tiene como miembro central a CARBAP (Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa), cuyo vicepresidente hijo quiso disolver el Congreso? Después tenemos otras entidades, la Federación Agraria, por ejemplo. ¿Qué es lo que sucede con la Federación Agraria? Me parece que le está errando el viscachazo pero… por muy lejos.
Hoy ésta federación está expresando otros intereses a los que lo vieron nacer, y esto es una realidad que es muy difícil de resolver dotar de representación a aquellos sectores que vieron afectada a su economía.

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